El caballo de Selene

La historia ha dejado muchas huellas, muchas otras han desaparecido dejando solo el boca a boca hasta nuestros días. La gran suerte de la desgracia pasada el 26 de septiembre de 1687, es que, a la fecha, aún se conserva la cabeza de caballo de la cuadriga que tiraba de la Diosa de la Luna, Selene, en el Partenón de Atenas.

an18006_lCABEZA

La historia de esta gran obra viene por la gran labor de su escultor Fidias, 442-438 a.c., que quiso mostrar en el frontón oriental del Partenón, una parte de la representación del nacimiento de Atenea al que asisten diversas divinidades, como Selene, la Diosa Luna, y que ésta aparece en su carro tirado por dos caballos, uno de los cuales es posiblemente, la cabeza del caballo más conocida de la historia del arte, y que está sumergiéndose en el mar, situándonos en el momento del amanecer.

Esta cabeza se encuentra actualmente en el British Museum y quien, a finales del siglo V a C, se acercara a la Acrópolis de Atenas quedaría seguramente impresionado por los templos alzados y las ofrendas depositadas en la colina. Cruzando los Propileos, la monumental entrada construida en la época de Pericles, el visitante se encontraría frente a una joya arquitectónica que destaca sobre el resto de los edificios; el Partenón, construido entre 447 y 432 a. C en honor de Atenea, la diosa de la ciudad.

Se puede decir que solo queda el esqueleto de lo que fue esas espléndidas esculturas de los frontones, ya que el 26 de septiembre de 1687, una bala de cañón disparada por los sitiadores venecianos alcanzó el centro del Partenón, donde los defensores turcos guardaban la pólvora. Gracias a los dibujos realizados por J. Carreyen en 1674, donde permite observar cómo eran aquellas esculturas en los frontones que, a pesar de las reparaciones y de los estragos producidos en la época antigua y en la primera fase del cristianismo, todavía se conservaban antes de efectuarse el fatal disparo.

Mi homenaje a Fidias y a la huella dejada en el arte de ese siglo.

Deja un comentario