
¡Me muero si tuviera que volver atrás con mis pensamientos incoloros de la realidad!
¡Ahora, no entiendo mi vida sin ellos!
No se cómo pude pensar que solo era un simple elemento decorativo… ¡Qué mal pensamiento me llevó a ello y que ilustrado fue aquel viaje!
¡Que ingenuo he sido todo ese tiempo!
¡Cuánto más lo estudio más avanzo, más lo comprendo!
¡Ilustra mis poesías, alegra mi música, festeja mi vida y aclara mi luz!
No hay verdad en los cuadros sin razón, el color es la nota musical, la rima poética.
Dichosos los días que pierdo enseñando lo que es obvio. Está ahí, la luz la tenemos desde que abrimos los ojos hasta que los cerramos. No entiendo cómo la gente no lo ve, su variedad cromática es la descomposición de lo que todos los días me observa… o yo observo…
» El color me posee. No tengo que tratar de capturarlo.
Me posee por siempre, lo sé. Ese es el sentido de la hora dichosa:
yo y el color somos uno. Soy pintor.»
PAUL KLEE,
Pintor alemán nacido en Suiza, cuyo estilo varía entre el surrealismo, el expresionismo y la abstracción. Profesor de la teoría del color y de su mezcla en la Escuela de la Bauhaus, Weimar, Alemania.
